Antes de empezar a escribir, me gustaría dar un pequeño aplauso a todos los trabajadores de PortAventura. Simplemente porque tengan buen humor o no, aguantan horas y horas para que nosotros podamos disfrutar de todas y cada una de las atracciones que tanto nos gustan.
Bien, como sabéis estube en PortAventura el 29 y el 30 de agosto. Del personal del hotel no tengo ninguna queja (de hecho en ningún hotel de PortAventura he tenido nunca una queja).
En el parque me he encontrado alguna cosa que no me ha gustado. Operarios muy simpáticos, agradables y que te hacen la estancia muchísimo más agradable y otros que dan ganas de no subirse a la atracción.
Entiendo que uno puede tener un mal día como todo el mundo, pero si hablamos de un trabajo de cara al público, hay muchas cosas a tener en cuenta y la excusa "tener un mal día" no es aplicable al caso que os voy a contar.
Era domingo 30 y las 10.45h de la mañana.
Estábamos en Hurakán Condor (aprovechando que no había gente y que estaba totalmente vacía). Era la tercera vez que subíamos y una chica (llamada Vanesa) era la que se encargaba de recibir a la gente de la cola y enviarla a según qué góndola.
Pues bien, era nuestro turno, le decimos que éramos tres y con un gesto con la mano totalmente imperceptible "nos indicaba" la góndola que debíamos ir mientras decía: "¡¡¡¡¡Ahí!!!!!". Y sin tampoco habérnosla mostrado de manera visual ya que ni se giró.
Nosotros un poco desconcertados nos pusimos en una de las muchas que vimos vacías (si estaba vacía supongo que estábamos en el sitio correcto). Seguidamente la trabajadora con un tono verdulero nos dice desde la cola: -"¡¡A ver!! ¡¡¿¿Que no entienden lo que se les dice o qué??!! "¡¡¡A la del fondooo!!!" (y eso que estábamos a unos 4 metros).
Un poco rebotados por las formas nos fuimos a la del fondo (si se fija la chica, las góndolas están numeradas... no sé qué le costaba decir: "¡A la 5!"...) Pero en fin...
Despúes, mientras un chico nos ataba los arneses de seguridad, comenté con mis acompanyantes lo grosera que había sido la chica y de repente se mete el operario diciéndome: '¿grosera por qué?' y le conté lo sucedido.
Finalmente le añadí que tampoco pedía que fueran tan simpáticos como falsos, pero sí atender con una sonrisa y con un poco de educación a los clientes que pagan y se dejan la pasta para ir. El chico me dice: "aquí las sonrisas no existen".
Y no me dió la gana pensar eso ya que durante el día de ayer toda la gente del parque con la que hablé estubieron todos de manera correcta y educada (desde el personal del hotel y Atención al Cliente hasta los trabajadores de cada una de las atracciones y juegos del Far West).
Así que yo no acepto que una persona en su primera hora de trabajo me trate de esa forma dejándome como un tonto delante del resto de la gente.
Si tú trabajas cara al público (porque te pasas el día guiando a los clientes en un parque temático cuyo objetivo -aparte de tener beneficios- es divertir y hacer felices a los visitantes) y lo mínimo que se debe hacer es poner buena cara, ser mínimamente educado e indicar debidamente y de manera correcta dónde debe dirigirse cada uno de los visitantes exactamente.
Ya que si yo fuera el director de personal esa chica iría de cabeza a la calle ya que no me da la gana que represente de esta manera a la empresa a la que trabajo.
Pero de todas formas, todos sabemos cuándo andan como locos los trabajadores: en Dragon Khan y Stampida los veo a montones y nadie me ha tratado de una manera tan tirada.
Recalco que no es algo genérico y no quiero que ningún trabajador se sienta ofendido por este comentario ya que, como ya he dicho, de todos los empleados con los que mantube una conversación TODOS, excepto esa tal Vanesa, estubieron con una sonrisa realizando correctamente su trabajo que es atención al público.
Eso es todo!
Un saludo especial a todos los trabajadores del parque!