Ayer, domingo 14 de diciembre, fue mi cumpleaños y decidà ir a celebrarlo a Port Aventura. Al final solo fuimos mi novio y yo porque todos otros mis amigos no pudieron venir pero no querÃa perder la oportunidad.
Vivimos en Barcelona, asà que nos levantamos pronto y fuimos a coger el tren de las 8:33 en Sants. Salimos un poco tarde y cuando llegamos a la estación y compramos los billetes tuvimos que correr para no perderlo (el próximo tren salÃa pasadas las 11 y no querÃamos llegar tarde a Port). Con mala fortuna, bajando las escaleras me torcà un pie y en el momento me dolió, pero no me impidió sacar fuerzas y conseguir entrar en el tren. Olvidándome de este percance nos pusimos a escuchar la radio en un viaje sin casi nadie en los vagones.
Llegamos a Port a las 10, sacamos las entradas y fuimos primero dando un paseo, entrando en las tiendas. Asà que travesamos la Mediterránea y me miré al Furius, atracción que no me he subido nunca porqué me da un poco de miedo. Pero estaba convencièndome de subir al ver a la gente tan contenta cuando acababa su recorrido. Pasamos por Sea Odissey sin entrar, es una atracción que solo entro si hay alguien conmigo que no la ha probado nunca, pasamos China y Polynesia hasta llegar a Méjico y subirnos al Tren de la Mina. Repetimos dos veces, en el último vagón de todos y estuvo medianamente bien.
Luego bajamos y fuimos a la Stampida, habÃa 0 cola y nos montamos en nuestro vagón favorito: el rojo. Quisimos montarnos en el último vagón de todos, donde es ESPECTACULAR y como no se llenaba el tren nos obligaron a ponernos en la segunda fila. Craso error: salimos mareados y con un dolor de cabeza...
Ya por entonces me empezaba a doler el pie. Seguimos andando y al ser ya las 12, quisimos comer alguna cosita por la Mediterránea, tenÃamos hambre. Reservamos mesa en Racó del Mar para la 13: 30. Por aquel entonces ya no podÃa apoyar el pie en el suelo y pedà a mi novio que fuéramos al centro médico.
Cogimos el barco (que sà que funciona, almenor ayer) y llegamos hasta China. Fue toda una odisea cruzar toda China hasta Méjico para llegar al ambulatorio, me dolÃa mucho. Llegamos allà y un médico muy amable me atendió, pero a media visita tuvo que irse porqué se habÃa desmayado una chica en Hurakan. Volvió con los paramédicos pero para mi sorpresa no era una "chica", sino una señora ya mayor. Me pareció un tanto extraño. Nos quedamos fuera mientras la atendÃan y al cabo de un rato me hizo pasar de nuevo. Al cabo de poco, nuevamente, se tuvo que ir él y los paramédicos porque la chica de antes... seguÃa desmayada en el Hurakan! Asà que volvà a esperar y esta vez sà que volvieron con la chica. La atendieron y parecÃa solo un desmayo de la impresión y un corte en la cabeza pero ella estaba muy nerviosa... normal. Allà decidà no subirme al Hurakan. Seguidamente, cuando se estabilizó, me atendió ya a mi de nuevo, me puso voltarén, un vendaje y me dio ibuprofeno para tomar.
Salimos del ambulatorio y yo no podia casi caminar. Allà estaban unos responsables del parque quejándose de que el médico hubiese tardado tanto en acudir a la chica desmayada (no me extraña, estaba él solo en el ambulatorio y tuvo tres casos de golpe) y al verme allà me ofrecieron a bajarme a Atención al Visitante y dejarme una silla de ruedas. Asà fue, al cabo de 5 minutos nos bajaron en coche por la carretera interna del Parque y abajo muy amablemente me dieron una silla de ruedas. Ya estaba un poco más tranquila.
Fuimos a comer a Racó del Mar donde la mujer que nos reservó mesa se quedó alucinada al verme, si dos horas antes caminaba perfectamente! Pues ya ve señora... Aunque llegamos tarde (las 2 pasadas) nos dejó pasar sin ningún problema y comimos una paella riquÃsima. Me tomé un ibuprofeno y mi dolor mejoró muchÃsimo.
Estuvimos a punto de irnos, pero decidimos que ya que tenÃamos la silla de ruedas, hiciéramos almenos una vuelta por el parque y paseáramos. Estaba un poco apenada porqué no me podÃa subirme en ninguna atracción, pero era el dÃa de mi cumpleaños y intenté ser optimista. Llegamos a Stampida y finalmente decidà subirme. Fuimos por la rampa especial de discapacitados (de nuevo 0 cola) y las técnicas muy amables conmigo nos dejaron subir a final de todo (áunque no habÃa cola sà se habÃa llenado el vagón). Que decir que la experiencia me encantó, no me mareé, no nos dolió la cabeza y el pie no sufrió. Repetimos dos veces.
Ya más tarde fuimos a comprar alguna cosa en las tiendas y probamos suerte en los peluches, solo nos tocó dos pequeños. ya se habÃa girado mucho frÃo y decidimos volver.
Fuimos a Atención al Visitante por si nos daban alguna entrada par otro dÃa, ya que no habÃa podido disfrutar de las vacaciones y me dijeron que no. Que si nos hubiéramos ido justo después del ambulatorio nos las hubieran dado, pero ya eran las 5 y media. Mi novio se enfadó, pero yo lo entendÃ. Amablemente también, nos dejaron la silla de ruedas hasta la fuente de fuera, y allà cojimos el trenecito hasta la estación y volvimos a Barcelona.
En resumen, fue una pena el esguince que tengo proque ayer era un dÃa muy bueno para disfrutar de PA. Según nos dijo quién nos habÃa acompañado con el coche habÃa menos de 5000 personas y se notaba: 0 colas en todos los sitios excepto en DK y FB: 15 minutos. El tiempo acompañó bastante, sol durante el dÃa aunque mucho frÃo por la tarde. Destacar el muy buen trato por parte de todo el personal de PA.
Creo que es un poco largo, lo siento!!
Saludos