Llegamos el sábado por la tarde y pasamos esa primera noche en Tarragona, en un hotel muy cómodo a 11 minutos del parque. El domingo nos levantamos temprano para hacer el chek in sin problemas y aprovechar el día.
Y vaya si lo aprovechamos! No sé si por ser domingo, pero fue el día más completo, con diferencia.
Sobre las 6’30 nos fuimos al hotel para llevar las maletas a la habitación y bajar un rato a la piscina antes de cenar.
En un primer momento la habitación nos pareció incómodisima, lejos, muy lejos, pero luego descubrimos atajos, entradas independientes, y fue de las más cómodas que nos pudieron dar.
Después del baño, cenamos en el hotel. La cena estaba muy bien: fiambre, ensaladas, carne, pescado, verduras, comida basura, frutas, helados, yogures.... la verdad que quedamos contentos.
Y después volvimos al parque. Mis hijos, a pesar de su edad, 5 y 8, abren y cierran todos los parques a los que vamos, y a pesar del palizon del viaje, este no iba a ser menos.