VIERNES 1 DE NOVIEMBRE: Visita de 19:00h a 23:00h
El viernes llegué al parque por la tarde-noche, ya que mi intención era entrar en la Selva del Miedo puesto que este año aún no la había podido visitar. Este pasaje es muy especial para mí no por lo que tiene sino por lo que significó para mí durante 3 años y lo que viví en él, por eso mi opinión en este aspecto no es del todo neutral. Me puse a la cola nada más llegar al parque. Cuando me coloqué el último de la fila, estaba justo en la entrada de la Estació del Nord y, aunque quedaban 2 horas para la apertura oficial, todas las colas del Tutuki Splash ya estaban llenas. La fila siguió alargándose hasta el Furius Baco, ocupando todo el vial.
Organizativamente era un desastre: todo el mundo colándose, gente fumando porros impunemente dentro de la propia caseta de la estación y por todas partes, insultos, empujones... Dos guardias de seguridad mirando para otro lado y punto. Cuando abrieron la Selva a las 20:00h, comenzó a moverse la cola y el nerviosismo aumentó todavía más. En la parte de cola que se hace en un vial interior del Tutuki Splash, lo único que dividía ambas partes de la cola son unas barandillas separadas entre sí sin nada que las una por lo que mucha gente aprovechaba para colarse. No tuve ninguna papelera cerca en 1h 30' por lo que la gente dejaba todo por el suelo, por no hablar de las 16 personas que conté que hicieron sus necesidades en los árboles porque si intentaban adelantarse hasta los servicios todo el mundo abucheaba.
Cuando por fin entré en la Selva, por desgracia el viento hacía que el humo se elevara por lo que desmereció mucho. Entré en la hora en que también """asustan""" los actores de calle por lo que la puntuación aún baja más. ¿Por qué? Porque los asustadores están formados para asustar, y los actores para actuar. Cada uno es bueno en su trabajo pero en un pasaje del terror no hay que actuar, hay que asustar, y tener conversaciones con los clientes o hacer chistes no se contempla en un pasaje del terror. En definitiva fue una experiencia más bien negativa.
Después vi la Halloween Parade y cumple su función familiar. La banda sonora es más divertida que la de verano y, aunque el bucle infinito es realmente atronador, es un buen desfile. El problema viene de nuevo en cuanto a la organización. Antes de la parada hubo una animación con música en directo en el escenario de la playa durante más de 15'. En ese tiempo ellos actuaban solos en el escenario permitiendo al público permanecer en el escenario, sentados junto a la barandilla, donde algunos llevaban esperando más de 2 horas. Cuando la música del desfile ya había comenzado, los músicos se fueron y llegaron los asistentes para quitar a todo el mundo del escenario. Evidentemente los cabreos eran monumentales. Clientes=Indefensos, Trabajadores=Indefensos, Estado=Todo el mundo cabreado. Después del baile de turno y tras retirar la barrera humana, comienza la avalancha de gente corriendo a la barandilla para ver el espectáculo. Esta escena, repetida también cada día de temporada alta, no la he visto en ningún otro parque del mundo en ninguna situación. Un parque que crea una operativa fomentando esto y permitiendo que clientes y trabajadores se la jueguen cada noche creo que debe plantearse ciertos cambios.
A continuación Terror en el Lago, un espectáculo que cumple perfectamente su función y que, pese a que carece de argumento y orden, contiene sin duda un momento "WOW" muy espectacular cuando aparece el flyboard.
SÁBADO, 2 DE NOVIEMBRE: Visita de 9:30h a 23:00h.
Acompañado por 2 amigos que nunca había estado en PortAventura y que han trabajado en parques americanos, y asumiendo que la cantidad de gente que íbamos a encontrar rozaría records, aparcamos en el parking a las 9:15h. Les acompañé a comprar las entradas con el 2x1 del Carnet Jove y entramos. Llegamos hasta la primera barrera donde, para no poder tiempo y emulando a cualquier inexperto que entra exaltado a PA, nos fuimos a hacer cola a Furius Baco. Esperamos 1h pero mereció la pena... la atracción. La cola fue una mala experiencia, con gente fumando por todas partes, escupiendo y gritando. Destaco positivamente la mejora que implantaron en los armarios de Shambhala, Dragon Khan, Furius Baco... instalando las puertas que permiten dejar los objetos divididos por trenes. Es para mí uno de los mejores sistemas que ha implantado PortAventura en los últimos años a nivel de atracciones.
De allí nos fuimos a Shambhala pero, al ver la cola que llenaba ya todo el edificio y el exterior (aún eran las 10:45h) decidí llevarles al Dragon Khan. "Sólo" hicimos 50' de espera y pudimos subirnos en primera fila. Ni en Furius Baco ni en Dragon Khan dejaban esperar en la cola para la primera fila, fue cuestión de suerte. Qué voy a decir de Dragon... ya me visteis la cara en la tele, jeje.
A partir de ese momento se acabaron las atracciones fuertes. Todas las colas superaban ya las 2 horas y, sinceramente, no nos apetecía esperar así que nos dedicamos a hacer otras cosas. A las 13:00h nos fuimos a comer a La Cantina, donde aún no había nada de cola y además pudimos ver el espectáculo. Un show resultón y que anima al público... por fin esta temporada, aunque no sea de Halloween. Al salir de allí la cola para comer llegaba ya al Bosque Encantado de Navidad así que fue una buena decisión. Intentamos ir directos al Gran Teatro pero, aunque faltaban 15' para comenzar el show ya estaba lleno así que aprovechamos para ver el Main Street de Far West, chequear algunas tiendas y de vuelta a México para hacer cola para Rock Symphony. Esperamos 1h en el exterior de la Pirámide. De nuevo nula información, nula operativa y nula gestión de colas. La gente esperaba por todas partes, al ver el cartel de "Entrada para sillas de ruedas" la gente se metía a la pirámide, donde esperaron infinitamente porque esa puerta nunca llegó a abrirse. Cogimos buenos asientos y una vez dentro los cabreados se calmaron. El espectáculo creo que es el mejor musical que ha tenido el teatro (al decir musical elimino del ranking los shows anteriores a 2010). Es potente, temático, con una buena selección musical (excepto 1 escena que se ha escapado de Music Generation), buenos artistas, genial vestuario y un perfecto sonido de batería que resuena en toda la sala. Lo malo del espectáculo se merece un párrafo aparte.
Como digo, el show es excelente hasta la última nota... antes de la despedida. De verdad que no me entra en la cabeza por qué hay que ROGAR un aplauso de 4 minutos DE RELOJ para un espectáculo de 25', por muy bueno que sea. La semana pasada vi El Fantasma de la Ópera en Broadway, un espectáculo de 2h20' que lleva 25 años en escena y sólo permitieron aplaudir 1minuto exacto, suficiente para que todo el mundo se pusiera en pie y ovacionara incluso cuando el telón ya se había bajado. El primer minuto de aplausos en Rock Symphony es sincero y con ganas, a partir de ahi es forzarlo y desmerecer el trabajo de todo el equipo. Si a eso le sumas que los artistas tienen que hacer publicidad del Dinner, de REC y de que el ex jugador de fútbol Aitor Ocio estaba viendo el pase, cronometré la friolera de 8 minutos desde que el show YA HABÍA ACABADO. Por supuesto que mucha gente comenzó a irse, a mirar el móvil, a hacer bromas a gritos... Hasta que por fin se encendieron las luces. No puedo hacer otra cosa que dividir la nota en dos: Al espectáculo le doy un 10/10, a la despedida y el remate final le doy un 0/10. Al salir los comentarios de la gente eran sobre los últimos 8 minutos de silencio musical y no sobre la multitud de artistas que lo han dado todo en el espectáculo. Por otro lado es muy importante darse cuenta que desde las pastillas no centrales del teatro, las luces son totalmente cegadoras y la gente tiene que ver algunos números con gafas de sol o poniéndose el mapa del parque delante.
Después del espectáculo nos montamos en el tren hasta Mediterrània. Quiero destacar la profesional que siempre tiene el personal del tren, que por lo general es veterano y son de los pocos asistentes que llevan sonriendo desde 1995, algo que hay que conservar. Al llegar al lago, nos fuimos a la tienda, después a dar un paseo por China baja y la tienda de Lotus Palace (siempre preciosa) ya que no lo habían visto y ya finalmente de vuelta a Mediterrània para hacer de nuevo (por segunda vez consecutiva para mí) la cola de la Selva del Miedo. Esta vez estábamos junto a las viñas ya que el Tutuki aún no estaba abierto; al abrir llegamos hasta el vial del Tutuki. Se repitieron absolutamente todas las mismas escenas de la noche anterior sólo que ayer la cola fue muuuuuuucho más lenta y no comenzó a moverse hasta las 20:45h. En total esperamos 2h30'. Después pude ver que el problema era la longitud de la cola del Express. Al salir la cola de la Selva rebosaba las viñas del Furius Baco y la Selva del Miedo terminó a las 00:30h. Por suerte la humedad hacía que el humo se mantuviera bajo y por suerte entré cuando sólo estaban los asustadores. Fue una Selva del Miedo de 10/10. Todo el mundo metido en su papel, asustando con ganas y fuerza y creando infinidad de impactos. Tras ver la Selva 2 veces este año y 1 vez REC, creo que falta más humo en la parte del Sea Odyssey. Pero en definitiva fue un pasaje excelente a todos los niveles, que disfrutamos muchísimo en el que mis amigos se asustaron en varias ocasiones y en el que todo el mundo se divirtió. Lástima que muchos recordaban la cola aún al salir.
Nada nuevo que añadir a Halloween Parade y Terror en el Lago, tan sólo que ayer sábado Mediterrània estaba totalmente colapsada. Impresionante el número de personas que había.
Resumiendo...
PortAventura sigue ofreciendo uno de los mejores productos a nivel europeo, muy adaptado al público que busca. Las atracciones y espectáculos son más que suficientes y se sigue manteniendo el estatus de parque temático world class. El problema (y grande) es sin duda, no sólo la falta de personal sino la organización de este. No se pueden crear operativas de espaldas al público. No se puede organizar una cola si ningún responsable ha esperado nunca en ella 3 horas. No se puede crear un espectáculo si se diseña siempre mirando desde el mismo punto del teatro. No se puede echar a la gente de su asiento 1 minuto antes del desfile. No se puede abandonar al público a su suerte indicando que la entrada a un teatro es por donde dice "sólo sillas" y no por donde pone "entrada", o que la Selva del Miedo empieza donde pone Estació del Nord o Furius Baco, o que los paneles digan que las atracciones tienen hasta 2 horas de cola cuando aún son las 10:00h. Por muy bueno que sea el producto, por muy grandes que sean los artistas, por muy novedoso que sea un producto... es imposible que la valoración final sea buena si el camino hasta él ha sido tedioso. Para un visitante la atracción comienza desde que entra en la cola, ya que pasa más tiempo esperando que disfrutando. Este concepto está más que aceptado en parques americanos, europeos e incluso españoles.
Mientras esperaba en la cola de la Selva del Miedo, es increíble las buenas y sinceras ideas que escuché decir al público para mejorar la espera, y sin tener que desembolsar ni un euro. No es falta de dinero, es falta de organizarse y ponerle ganas de verdad. De querer recuperar la iniciativa y la credibilidad de la atención al cliente de PortAventura, aquella que fue su referente y que, con la excusa de la crisis se ha ido al garete. Aún se está a tiempo de recuperarla y de completar el ciclo de la perfección que PortAventura tiene más que alcanzable. Se trata de buscar el entendimiento entre departamentos, eliminar burocracias y engranar un equipo al 100% como sólo los grandes saben hacer, como PortAventura puede hacer. Desde luego tienen a muchos apoyándoles para darles ese empujoncito. Lo espero con emoción.