Al llegar al parque nos encontramos con una estatua de Woody giratoria

En Mediterrànea, delante del escenario, ha aparecido una especie de caseta/chiringuito con forma octogonal [editado: este espacio albergará una maqueta de Costa Caribe Aquatic Park]
Nos vamos directos para Shambhala, la cual sigue funcionando estupendamente y seguirá contando con nuestra visita frecuente a lo largo de esta temporada.
Tras un pequeño desayuno en Dagana (incluyendo alguna cafetera un poco rebelde) y una pequeña charla sobra las novedades que tendrá el parque esta temporada, iniciamos recorrido de espectáculos
El Saloon de Roxy
Este año continúan en el saloon tanto Alex como Noelia Cano. Se incorpora Carles (genial poder volverlo a ver en escena!).
En general, el espectáculo está bien, manteniendo la tónica de años anteriores (humor, baile y voz). Algunos gags parece que funcionan mejor que otros (lo de los dedos y la lengua me ha recordado un poco al humor de Steve Eleki).
Lo que no termina de encajar del todo es el guión, puesto que al final o bien parece que la historia es demasiado simple, o bien parece terminar un poco precipitado. No obstante, esto conforme pasen los primeros días se irá puliendo. La base es buena y dará juego.
Destaco la idea de contar con la famosa “gallina” (que ya nos ha dado una buena tanda de bromas), realizando algún pequeño juego de magia con ella. Es algo que nos ha parecido muy original.
Por lo demás, espectáculo completamente nuevo, y que con un poquito de rodaje terminará brillando.













Animación en Far West (Betty Boop)


Animación en Old Steak House (para nuestro gusto mejor que las típicas minidiscos)

En tema atracciones decidimos probar suerte con Stampida. Parece que vibra / tiembla un poquito menos, pero aún así el arnés rompe costillas sigue haciendo de las suyas. Gracias Kumbak.
Hurakan Condor luce su nueva capa de pintura

We Are Music Generation mantiene la línea de Music Generation del año pasado: canciones de distintas épocas mientras se realizan bailes y números acrobáticos.
Algunos elementos a destacar son los nuevos jingles y canciones grabadas para la ocasión, una renovación importante de los números acrobáticos (algunos bastante espectaculares), renovación del stage con pantallas leds (que darán mucho juego desde ahora en adelante) y un ritmo bastante más intenso en cuanto a canciones.
Fotos y comentarios:
Los cantantes de We Are Music Generation, Patricia Fernández y Carles Carrasco



Se mantiene el número de quick change, esta vez de una forma más lenta (demasiado “lineal” para mi gusto, algún cambio de esta parte por algo más animado, pero a su vez manteniendo la rapidez entre cada cambio para que no decaiga el ritmo podría ayudar)



Número acrobático sobre patines, este número me ha parecido bastante impactante.



Momento “pelochos”


Nuevo número, en esta ocasión me ha pasado algo desapercibido (quizás la propia jaula acapara demasiada atención)






Número de rueda alemana. No nos encaja ver personalizado como Michael Jackson al artista en esta ocasión. Este tipo de número me gusta particularmente, pero quizás le falte ser un poco más dinámico en cuanto a la variedad de movimientos.




Se reviven algunas canciones del anterior Music Generation (Black or White, We Will Rock You)



Nuevo número aéreo de fuerza-straps y elástico. Esta parte me ha gustado bastante.





Lady Gaga vuelve, aunque en esta ocasión el vestuario no termina de encajar. Se usan algunas pantallas como elementos de escenografía en esta parte.

Nuevo número de “malabares”



Y para terminar, número de contorsionismo.


Final



En general, We Are Music Generation tienen un ritmo más rápido que la versión del año pasado. Destaco muy positivamente los nuevos números, puesto que además son unos cuantos los artistas y modalidades que podemos ver por primera vez en el Gran Teatre Imperial.
El tema de reutilizar canciones, We Will Rock You nos ha resultado un cambio algo brusco en mitad del número. La parte de Lady Gaga queda un poco extraña también. Por otro lado es normal reutilizar los recursos que ya se dispone de años anteriores.
Algún cambio de orden de número podría venir bien al espectáculo con el fin de ir de menos a más (por ejemplo, el número de contorsionismo incluirlo al principio y dejar el de los patines para el final).
Por lo demás, parte con una buena base. Como espectáculo a pesar de mantener la misma temática es un cambio bastante grande, con lo que se agradece poder disfrutar de algo nuevo.
Ver la segunda parte de la review












































































